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Porfiriato (Síntesis)

Porfirio Díaz había gobernado al país veinte años en total, ininterrumpido solo por el breve intermedio del “Manco” González.

El periodo del Porfiriato, fue uno de los periodos más importantes en la etapa histórica de México, fue una etapa de muchos cambios y de muchos problemas sociales y políticos. El gobierno Porfirista es juzgado, pues solo se toman en cuenta ciertos hechos, que si bien son importantes, hay muchos más hechos en la labor Porfirista que son dignos de reconocerse, por eso el Porfiriato es una de las etapas más interesantes y amplios estudios. La labor Porfirista fue una labor de muchos años, en los cuales existió de todo tipo de problemas, desde los problemas de injusticias sociales en el campo, hasta serios problemas de libertad de expresión y de represión. Pero por otro lado también existieron grandes cosas como una reactivación económica que coloco a México como uno de los piases que nacían con un futuro enorme.

 

Bajo la dictadura porfiriana México consiguió un progreso económico, apoyado en gran por el crecimiento de población que experimentó el país. Aumentaron los latifundios a costa de las tierras de las comunidades indígenas, la desamortización de los bienes eclesiásticos y las tierras baldías. Con las grandes propiedades, la agricultura se orientó a la exportación y creció, sobre todo en la producción de henequén, café, cacao, hule y chicle. Se favoreció la llegada e inversión de capital extranjero. El Estado no intervenía en los conflictos obreros, dejando libertad de acción a los patronos. Se pagaban salarios bajos, lo que evitaba la llegada de inmigrantes y favorecía el empleo de mano de obra nacional y una alta rentabilidad. Y con ese capital extranjero se financiaba del progreso, la construcción y expansión de la red de ferrocarriles concedidos a las compañías extranjeras y el desarrollo de la minería de plata.

 

En los primeros años del siglo XX el gobierno de Porfirio Díaz se fue debilitando, tenía poca credibilidad y muchos opositores. Se recrudecieron los actos de represalia contra campesinos y trabajadores, como las matanzas de Río Blanco y Cananea y poco después el Partido Liberal Mexicano, bajo el liderazgo de los hermanos Flores Magón, publicaba un manifiesto de 28 puntos, considerando como el antecedente inmediato del levantamiento popular. Francisco Ignacio Madero hijo de un rico industrial y latifundista, publicó un libro que pronto se hizo famoso, La sucesión presidencial, en el que condenaba el militarismo, rendía culto a la Constitución de 1857 y llamaba a la ciudadanía a organizarse de cara a las próximas elecciones políticas. Madero organizó el Partido Antirreeleccionista, se entrevistó con Díaz y tras las elecciones, que volvió a ganar fraudulentamente el dictador, en julio de 1910 lanzó el llamado Plan de San Luis, en el que se reivindicaban, entre otras cosas, la devolución de las tierras a los campesinos y el “sufragio efectivo, no reelección”, tan esgrimido por el propio Díaz en época anterior.

Porfirio Díaz fue un dictador, fue siempre una persona con carácter y que no se dejaba intimidar, por eso que su periodo se caracteriza, entre otras cosas, por ser de decisiones fuertes y muchas veces controvertidas.

Los agravios se acumulaban. Él más grave, era el atropello al espíritu de la Constitución. En teoría México era una República Representativa, Democrática y Federal. Díaz había controlado a los otros poderes, desvirtuado la democracia, neutralizado al federalismo y vuelto negatorias ciertas libertades y garantías consagradas en la Constitución. Las viejas generaciones liberales habían muerto, como Juárez y Porfirio, en sus tiempos de liberal. Pero nuevas generaciones liberales recogían la bandera. Un nuevo partido liberal nació en San Luis Potosí en 1901.

 

Un incendiario periódico liberal- Regeneración- apareció también a principios de siglo. Lo publicaban los hermanos Flores Magón, muy pronto transitarían del liberalismo puro al anarquismo. Colgaron del balcón del edificio donde editaban su diario una manta que resume el temple critico de aquella juventud: “LA CONSTITUCION HA MUERTO”.

 

Madero, se iniciaba la Revolución Mexicana, que acabaría con el Porfiriato, después de un breve pero intenso enfrentamiento político y militar. En la Cámara de Diputados recibió la renuncia formal a la presidencia de la República del general Porfirio Díaz. Esa misma noche salía rumbo a Veracruz, donde se embarcó con destino a Europa.

 

Creo que el Porfiriato fue una de las épocas de mas avance en la nación, la gente estaba cada vez mejor y la economía apuntaba hacia un punto en el que sería difícil imaginarnos ahora, pero siempre hubo algunos problemas que se debieron al fuerte carácter de Díaz, usaba la fuerza de la represión de una manera desmedida, siempre su método para calmar las protestas o las críticas severas fue la represión, nunca el dialogo, pero sobre esas cosas están los miles de proyectos que se realizaron en esa época, así como los avances científicos y tecnológicos del país.

 

http://www.conevyt.org.mx/colaboracion/colabora/objetivos/libros_pdf/mvn_lecc16.pdf

Porfirio Díaz ¿Héroe o Villano?

Porfirio Díaz, la sociedad ha pensado que Porfirio Díaz es un villano solo por haber sido un dictador pero han tomado en cuenta todos los aspectos necesarios para saber cuál es la verdadera respuesta. A un qué tal vez dependa del punto de vista de cada persona.

El señor Porfirio Díaz, defensor de la causa liberal y combatiente contra los abusos del clero; nacionalista, héroe de la lucha contra el invasor francés, pero protector del capitalismo extranjero empotrado en la economía mexicana; incestuoso y moralista, unificador de un país devastado por las guerras intestinas y generador de las guerras civiles nacionales; atacado por unos y defendido por otros.

Nació en Oaxaca, entonces provincia de Antequera, el 15 de septiembre de 1830. Su padre, el administrador de minas José Faustino Díaz, se enroló en el ejército insurgente de Vicente Guerrero y llegó a ser nombrado coronel y murió de cólera en 1833.

La madre, María Petrona Mori, se hizo cargo de la familia y se establecieron en la ciudad de Oaxaca. En 1835, el niño Porfirio Díaz ingresó a la Escuela Amiga, institución educativa controlada por la parroquia de Oaxaca, donde aprendió a leer y escribir.

Por recomendación su tío y padrino, el sacerdote José Agustín Díaz, Porfirio ingresó al seminario donde, influenciado por uno de sus maestros, Marcos Pérez,  le inculcó ideas liberales y un profundo nacionalismo que llevó al joven Porfirio a querer luchar contra los invasores estadounidenses. La idea fue respaldada y alentada por los sacerdotes y maestros, pero la guerra terminó y los estudiantes no pudieron ir a pelear.

Porfirio abandonó el Seminario e ingresó al Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca.

Díaz combinó sus estudios con una serie de trabajos como ser bolero, zapatero, empleado en una armería y carpintero. Curso en el ámbito académico como profesor y destacó como alumno brillante de derecho.

Su notoriedad llamó la atención del  gobernador de Oaxaca, Benito Juárez García, quien fue su inspiración para definir su ideario liberal. Porfirio asumió su compromiso político a partir al adherirse a la Revolución de Ayutla, movimiento armado liberal contra el presidente Antonio López de Santa Anna.

A partir de esa etapa, Porfirio Díaz destacó como un liberal convencido, nacionalista, valiente y gran militar. Fue ejemplo de lucha y voluntad en la lucha contra los conservadores. Su estrella brilló en la Guerra de Reforma y fue ascendiendo a mayor, coronel y teniente general. Tras el triunfo liberal, el 11 de enero de 1861, Díaz fue postulado a diputado federal y obtuvo una curul por Oaxaca en el Congreso de la Unión. Sin embargo, al ser ejecutados Melchor Ocampo, Leandro Valle y Santos Degollado, por las fuerzas conservadoras en el transcurso del año, Díaz solicitó permiso para ausentarse e ir a pelear.

Un año después, con el apoyo de conservadores monarquistas mexicanos, Francia invadió a México. Finalmente, el invasor se impuso, no sin antes perder una simbólica batalla: la del 5 de mayo en Puebla, en la que destacaron el coraje y valor del nacionalista, “el empeño y bizarría·, como escribió el presidente Benito Juárez, “del ciudadano general don Porfirio Díaz”.

Tras la victoria de la tropa francesa, Díaz fue hecho prisionero junto con otros militares mexicanos. Cuando estaba a punto de ser embarcado en Veracruz para expatriarlo a Haití, Porfirio demostró su capacidad y audacia al escapar de sus captores para reencontrarse con Juárez y reorganizar la defensa de la patria a través de una guerra de guerrillas con un abatido ejército regular.

Díaz fue hecho prisionero nuevamente tras defender contra conservadores. En la cárcel  hizo amistad con el barón húngaro Louis de Salignac, lo dejó escapar.

Maximiliano de Habsburgo,  un príncipe europeo era el “emperador” de México. Los franceses retiraron sus tropas y finalmente, los liberales triunfaron.

Tras el triunfo liberal, Juárez hizo público su reconocimiento a Díaz y lo premió con una división y una hacienda en Oaxaca, conocida como Hacienda de La Noria, donde años más tarde sería proclamado el Plan de La Noria. Félix, hermano de Porfirio, fue electo gobernador de Oaxaca, por votación popular.

Durante las guerras en que se vio envuelto, Díaz se relacionó amorosamente con varias mujeres. Sin embargo, un capítulo peculiar de la vida de Porfirio fue el haberse casado en 1867 con Delfina Díaz, su sobrina, con la mediación del presidente Juárez para dispensar el parentesco carnal.

 

Díaz se ganó la confianza de los Estados Unidos de América y logró el pago de la deuda externa a ese país por medio de breves cantidades abonadas en un plazo de quince años.

Otro asunto prioritario fue la pacificación del país con el combate a la delincuencia, sobre todo los salteadores de caminos, lo que hizo con un ejército federal arbitrario y sanguinario.

Otro problema serio en el panorama político eran las ambiciones y alianzas de los gobernadores y jefes militares. A fin de evadir este problema, Díaz nombró personalmente a varios militares de su confianza como gobernadores y jefes militares.

 

La construcción de ferrocarriles a gran escala, con rutas ferroviarias que se dirigían hacia la frontera con Estados Unidos, con concesiones en manos de inversionistas de ese país y posteriormente de Reino Unido, fue uno de los mayores avances económicos del gobierno de Díaz.De 800 kilómetros de vias férreas en 1876 se pasó a 20 mil en 1911. A pesar de su apertura y liberalismo, ante el creciente control de este medio de transporte por parte de los extranjeros, Díaz nacionalizó los ferrocarriles en 1909.

Otro factor que permitió el desarrollo del México porfiriano fue la inversión extranjera, ya que los empresarios de otros países deseaban aprovechar los recursos naturales de México, que no pudieron ser explotados por los mexicanos durante el siglo XIX debido a las guerras civiles e intervenciones extranjeras.

Además del ferrocarril, para tener una infraestructura que apoyara a los capitales extranjeros, el gobierno de Díaz abrió las inversiones para la construcción de redes de telégrafo y teléfono, modernizó los puertos, se estableció un moderno servicio de correos, que aunque atacado por los bandoleros, logró un relativo crecimiento con la paz porfiriana.

Corporaciones alemanas introdujeron a México la electricidad, generada por turbinas impulsadas por la fuerza de gravedad almacenada en los depósitos de agua subterránea y con la creación de plantas hidroeléctrica. En Veracruz se descubrieron reservas de petróleo, y crearon las primeras refinerías del país.

 

Una recesión económica a nivel mundial ocasionó la caída de los precios de la plata, principal producto comercial de México. Llegó la crsis económica y con ello las inconformidades. Las elites hacendarias nacionales y capitalistas extranjeras buscaron mantener privilegios y ganancias a costa de una mayor explotación de campesinos y obreros.

Díaz apoyó a los poderosos. Los “rurales”, una entidad paramilitar, reprimían sanguinariamente a los campesinos. Los inversionistas extranjeros tenían guardias blancas –ejércitos privados- que masacraban a los obreros. As matanzas de Río Blanco y Cananea, a principios del siglo XX alimentaron una inconformidad social que se mostraría en la lucha armada iniciada en 1910.

El ya viejo Díaz –Don Porfirio- reprimía a toda oposición y perseguía a la prensa que le criticaba. Su gobierno buscaba, con la alianza de los económicamente poderosos, controlar y reprimir todo intento de ruptura de lo que consideraba “paz, orden y progreso”. El héroe liberal se había convertido en un presidente autoritario, que tenía a su disposición todos los recursos del Estado para reelegirse cuando lo quisiera, para quitar y poner gobernantes a su antojo y conveniencia.

El 3 de marzo de 1908, entrevistado por el periodista estadounidense James Creelman, Díaz afirmó que estaba a abierto a la oposición y que era tiempo de una alternancia en el poder.

Francisco I. Madero, un hacendado del norte del país, se erigió como el opositor más fuerte y ganó la elección bajo el mismo lema que llevó al dictador al poder: “Sufragio efectivo, no reelección”. Díaz no respetó el resultado y estalló de nuevo la guerra civil.

 Don Porfirio partió en el barco alemán rumbo a la Francia.

El 2 de julio de 1915, José de la Cruz Porfirio Díaz Morí falleció a la edad de ochenta y cuatro años.

 

Porfirio Díaz, la sociedad ha pensado que Porfirio Díaz es un villano solo por haber sido un dictador pero han tomado en cuenta todos los aspectos necesarios para saber cuál es la verdadera respuesta. A un qué tal vez dependa del punto de vista de cada persona.

 

En mi caso pienso que fue un gran personaje en la historia de México que fue un genio militar, que causo algunos problemas por algunas malas decisiones, que trajo al país avances tecnológicos con una mano firme de gobierno.

 

Fue un Héroe

 

http://csh.izt.uam.mx/departamentos/economia/crea/historia/PorfirioDiaz(1).pdf

 

http://www.012.mx/blogs/461-porfirio-diaz-iheroe-o-villano.html

Porfiriato to Informatica

Periodos Presidenciales

PRIMER PERIODO PRESIDENCIAL

El general Díaz después de haber vencido definitivamente a los lerdistas y a los iglesistas volvió a encargarse del poder ejecutivo provisionalmente (febrero 1877), dedicándose a reorganizar la administración pública y expidiendo la convocatoria para elegir los supremos poderes.

El congreso declaró presidente constitucional de la república a Don Porfirio Díaz, quien tomo posesión el 5 de mayo de 1877 por el periodo que terminaría el 30 de noviembre de1880.

Este general se hizo cargo del poder ejecutivo en mayo de 1877, después de triunfar convoco a Juan N. Méndez como presidente interno. Díaz procuro apegarse a normas legales y al principio de la no reelección que lo llevo al poder.

Porfirio empezó a dar muestras de su habilidad de estratega político. En sus miembros de gabinete Justo Benítez, político liberalista se aprovecho de su amistad para llegar al poder. Pero Díaz lo manejo y mantuvo la autonomía del congreso, mientras Benítez y su grupo se hacían enemigos. Atrayendo a las personas que antes lo habían combatido.

El gobierno de Estados Unidos niega a Porfirio Díaz como presidente; la falta de este reconocimiento significaba una amenaza al gobierno de Díaz, ya que el norteamericano podía aplicar movimientos rebeldes en su contra vendiendo armas a los partidarios del depuesto presidente Lerdo, refugiados ahora en Texas.

En 1878 se formó la constitución, en el sentido proclamado por el plan de Tuxtepec, en el cual se prohibía la elección del presidente y de los gobernadores de los estados.

Casi todos los lerdistas se habían impuesto al nuevo régimen; pero en 1878 el general Mariano Escobedo se levantó en armas en la frontera norte proclamando el restablecimiento de Lerdo de Tejada, pero este fracasó.

En 1879, se rebelo en el puerto de Alvarado en el buque de guerra “libertad”  en Veracruz, el gobernador Mier y Terán aprendieron  al doctor Albert y otras personas que juzgó en contra del movimiento.

El gobierno de Díaz consideró este como otro posible movimiento lerdista y dio al gobernador de Veracruz la orden de matarlos, esto causo un gran disgusto en el país.

Díaz reorganizó el ejercito lo fraccionó en pequeñas fuerzas que fueron a cubrir diversos lugares del país. Con su colaborador Justo Benítez, Díaz había logrado establecer un gobierno centralista bajo la apariencia de régimen federal para lo cual removió a la mayor parte de los gobernadores y promulgo “La Ley Orgánica” del artículo 116 de la constitución para evitar los problemas locales de los estados.

El general Díaz tuvo la satisfacción de reanudar las relaciones con Francia (noviembre de 1880).

Díaz puso todas sus energías en arrancarle al congreso una autorización para contratar la construcción de nuevas vías férreas, y logró su propósito un mes antes de dejar la presidencia en noviembre de 1880.

La construcción de las líneas del Ferrocarril Nacional con Nuevo Laredo. Semejante impulso se continuó en los gobiernos sucesivos del propio Díaz, de manera que al concluir el porfiriato, México pasó de tener en 1877 un solo ferrocarril de 460 Km., a toda una red ferrocarrilera de 19 000; se hicieron obras portuarias considerables en Veracruz, Tampico y Salina Cruz, se creó una serie de bancos que hizo posible un ensanchamiento de la agricultura, la minería, el comercio y la industria.

Para terminar el periodo presidencial en 1880 se inicia activamente la lucha electoral, formándose diversos grupos políticos que postulaban al general Manuel González, al Lic. Justo Benítez, y al general García de la Cadena entre otros candidatos.

Cuando se efectuaron las elecciones, Benítez fue derrotado por González, que representaba el partido militar y que iba a gobernar bajo la influencia y la autoridad personal del general Díaz.

El primero de diciembre de 1880 tomó posesión de la presidencia el general Manuel González.

La misión del presidente González consistió en reafirmar el régimen de la dictadura, iniciado desde el primer periodo del gobierno del general Díaz, subordinando los poderes de los estados, los municipios y las cámaras al poder central.

En su administración, 3 cosas llamaron la atención:

·        La cuestión de Guatemala, que reclamaba el estado de Chiapas y el territorio de Soconusco.

·         La depreciación de la moneda de níquel, cuya circulación fue rechazada por el pueblo.

·         La discusión de la deuda inglesa, que fue desaprobada por el congreso.

El gobierno intentó introducir en el ejército algunas reformas de organización con el objeto de hacer uno de los apoyos más firmes del estado.

Don Manuel González reorganizó el colegio militar, fundó la escuela médico militar, dispuso el establecimiento de colonias militares en la Baja California y expidió la primera ordenanza militar del ejército mexicano; además instaló una fábrica de armas, dotó a los soldados con armamento moderno y fijó en 26 mil hombres los efectivos del ejército.

Durante el periodo del general González se reformó la constitución de 1857, retirando al presidente de la suprema corte de justicia la facultad de sustituir al presidente de la república, y declarando que en las faltas temporales o absolutas de este entraría a ejercer sus funciones el presidente del senado, o el de la comisión permanente en los casos del receso del senado.

 

SEGUNDO PERIODO PRESIDENCIAL

Al concluir su periodo, Manuel González entregó el gobierno a Porfirio Díaz, declarado presidente constitucional el primero de diciembre de 1884 al 30 de noviembre de 1888.

El nuevo régimen porfirista se inició con la política de conciliación; Díaz en sus rebeliones contra Juárez y Lerdo, recobraron sus grados y empleos.

Díaz llamó a colaborar con él a los hombres de la nueva generación liberal con pretensiones científicas y humos aristocráticos.

Díaz equilibró fuerzas, concediendo un obsequio y privilegios a unos y a otros apoyándose en ambos. Pronto los viejos porfiristas fueron desapareciendo para dejar el lugar a nuevos porfiristas científicos; los generales Jerónimo Treviño, Francisco Naranjo y Manuel González se retiraron de la vida privada para gozar de sus riquezas, al tiempo que otros se fueron gastando en la política o fueros asesinados como García de la Cadena y Ramón Corona.

 

TERCER PERIODO PRESIDENCIAL

Al terminar el segundo periodo presidencial del general Díaz, el circulo porfirista continuara el presidente en el poder al efecto volvió a reformar la constitución de 1857 en el sentido de permitir por una sola vez la reelección presidencial.

De este modo se destruyo el principio de no reelección que sirvió de bandera al propio general Díaz al acaudillar la rebelión de Tuxtepec.

Así fue como al terminar su segundo periodo constitucional resulto reelegido, habiendo rendido la protesta de ley el 1 de diciembre de 1888 a 1892, así continuo interrumpidamente en el poder hasta que fue derrocado por la revolución en 1911.

Durante el largo periodo del gobierno de Díaz el país llego a disfrutar de paz que se le ha llamado la paz de la esclavitud, por que esta se logro con la represión violenta de cualquier intento rebelde, no faltaron disturbios y brotes constantes de rebeldía del pueblo bajo, del indio y del campesino despojado de sus tierras, que protestaban contra el despotismo de los terratenientes por la dictadura porfirista.

Principalmente el norte del país vivió constante agitación, porque fue en donde se formaron los más grandes latifundios y el número de los desposeídos era mayor, así como los yaquis de Sonoro y los habitantes de Chihuahua. En el norte de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, hubo levantamientos que el régimen considero vandálicos.

 

CUARTO PERIODO PRESIDENCIAL

Para permitir la reelección definida del general Díaz, la constitución política fue modificada, anulando el principio de “No Reelección”, defendido por el mismo general Díaz en el plan de Tuxtepec. En consecuencia el 1 de diciembre de 1892 inicio su 4 periodo presidencial, que debía terminar en 1896.

Este periodo se inicio bajo una crisis económica producida por la pérdida de cosechas, por la depreciación de la plata en el mercado mundial y por el alto tipo de cambios sobre el extranjero; por esto se duplicó la deuda exterior al tener que ser pagada con los nuevos tipos de cambio.

El gobierno logró dominar aquella crisis gracias a arreglo que hizo de la hacienda pública Don José Ives Limantour y aquel malestar se convirtió en fuente de progreso pues el nivel de cambio estimulo la inversión de capitales extranjeros para el establecimiento de industrias nuevas en el país y la extensión de la agricultura.

 

QUINTO PERIODO PRESIDENCIAL

El 1 de diciembre de 1896 se consumó la 4ta. Reelección de Díaz, quien inicio su quinto periodo presidencial (1896-1900) conservando el mismo gabinete.

Hacia esta época los científicos habían adquirido predominio en el gobierno de Díaz. José Ives Limantour se convirtió en el elemento más influyente del régimen después de la persona del dictador.

Lo más importante de este periodo fue: La conversión de la deuda pública mexicana, pagadera en oro, sustituyendo por otra que vino que representó mayor cantidad nominal, aunque retribuyendo interés inferior al 6% para la conversión de esta deuda, Limantour contrató un nuevo empréstito que importó 113.5 millones de pesos.

Díaz trato de introducir en el ejercito reformas de organización que lo elevaran a la categoría de los más adelantados del mundo; hizo desaparecer los ejércitos de los estados y robusteció el ejército federal, y los elementos sobrantes integraron la guardias rurales que desempeñaron el papel de policía rural, encargada de reprimir a los bandoleros.

 

SEXTO PERIODO PRESIDENCIAL

Al terminar su quinto periodo, Díaz trató de separarse de la presidencia pensando en una combinación política que lo sustituyera en el gobierno: Limantour, representante de los científicos, como presidente, o el general Bernardo Reyes, representante de los militares.

Para sustituir a Limantour como candidato a la sucesión presidencial, los científicos hicieron surgir la oscura personalidad de don Ramón Corral, capitalista sonorense ligado con el grupo dominante: pero para entonces Díaz había decidido no separarse de la presidencia, consumándose así la quinta reelección de 1900.

SÉPTIMA ELECCIÓN (1904)

Nuevamente aparece como candidato único el general Díaz; pero los científicos lograron reformar la constitución, creando la vicepresidencia de la república y ampliando el periodo gubernamental a 6 años.

El objeto era llevar a un nuevo puesto a un elemento representativo del gobierno científico y en consecuencia, asegurar la sucesión presidencial en manos del partido científico.

Hechas las elecciones, el 1 de diciembre de 1904 protestaron ante el congreso de la unión Porfirio Díaz, como presidente, y Ramón Corral como vicepresidente, para el periodo que terminaría el 30 de noviembre de 1910.

LA ÚLTIMA REELECCIÓN DE DÍAZ

En 1908, Díaz queriendo dar al pueblo de los estados unidos la impresión de que en su gobierno reinaba la democracia, declaró al periodista James Creelman que “El creía que el pueblo mexicano estaba ya apto para ejercer sus derechos cívicos sin peligro de que se trastornarse el orden; que no vería mal la fundación de un partido de oposición y que no deseaba continuar en el poder”.

Es indudable que los científicos agrupados en su unión liberal, el llamado círculo de amigos del general Díaz y los grupos gobiernistas vieron en las declaraciones del presidente un peligro para su situación de dominio.

El pueblo mexicano creyó en las declaraciones del dictador, y los elementos más capaces decidieron constituir partidos políticos de oposición para intervenir en la lucha electoral que pondría fin a la dictadura.

Desde el año 1900, el ingeniero Camilo Arriaga inicio desde San Luis Potosí la organización de clubes liberales en toda la república.

En 1901 se reunió en la capital potosina el 1 congreso liberal mexicano con el fin de organizar el partido liberal mexicano, que trataba de levantar la bandera política del liberalismo.

En este congreso, al que asistieron cerca de 300 delegados, entre los que figuraban los hermanos Flores Magón, Juan Sarabia y el profesor Librado Rivera, tomaron acuerdos como la resolución del problema agrario para los campesinos, pidiendo además para los trabajadores de la ciudad el derecho de huelga y la jornada de 8 horas.

Los delegados iniciaros una activa campaña político-social; lo que alarmó profundamente a Díaz quien tomó sus medidas para escribir el 2do. Congreso del partido liberal, citado en S.L.P. en enero de 1902.

En enero de 1909, se organizó el partido democrático, compuesto de elementos en su mayoría porfirista, pero no científicos, por lo cual no se intentaba hacer nada acerca de la dictadura, pretendiendo una evolución pacífica dentro del régimen efecto de cambiar el régimen personal, de la dictadura por el imperio de la ley y de la constitución.

Exigía la reforma del sistema electoral; lucho por la libertad de pensamientos, el respeto de la libertad y a la vida humana; la moralización de la justicia y el útil empleo del tesoro publico; abogaba, por el fomento de la educación pública y reclamaba el respeto al municipio libre.

Proyectó también la creación del ministerio de agricultura, que se promoviera la libertad política agrario y el crédito interior y solicitó la expedición de leyes sobre accidentes de trabajo.

El presidente de este partido fue el Lic. Benito Juárez Maza, con quien colaboraron otros intelectuales de la clase media.

A principios de 1909, se organizó el partido antirreleccionista, que postulaba el principio de sufragio libre, no reelección. Firmaron el manifiesto de dicho partido entre otros, Francisco I Madero, Emilio Vázquez Gómez, Filomeno Mata, etc.

En dicho manifiesto se hacia una crítica de la administración porfirista, afirmando que en ella la justicia amparaba al más fuerte, que la instrucción pública sólo se impartía a una minoría, que los mexicanos eras postergados a los extranjeros y se hacia un llamado al pueblo para que asistiera a las próximas elecciones.

Muchos de los adeptos al partido democrático, que aceptaban la candidatura presidencial de Díaz para las elecciones que habrían de realizarse en 1910, proponían al general Bernardo Reyes para la vicepresidencia, formando el partido reyista.

Este partido se organizó de manera rápida en toda la república; pero como reyes declaró que no aceptaba su postulación a la vicepresidencia, el partido reyista se disolvió en numerosos elementos de él se afiliaron al partido antireeleccionista. Otros elementos reyistas de ideología avanzada constituyeron el partido nacionalista democrático.

Este grupo consideraba que la revolución era indispensable para destruir el régimen social que la dictadura había impuesto. Sus principales dirigentes fueron el ingeniero Ángel Zozaya y el periodista Diego Arenas Guzmán.

A fines de 1909 se iniciaron los trabajos para la nueva reelección del general Díaz. Este manifestó sus deseos de no aceptarla pero los científicos insistieron para que siguiera al frente de la presidencia por un sexenio más.

El 26 de junio de1910 se llevó acabo la elección, en lo que todo estaba preparado para el triunfo de Díaz- Corral, siendo ambos declarados para el sexenio 1910-1916.

Díaz y Corral fueron declarados triunfantes y así inició su último periodo gubernamental el general Díaz.

 

POLÍTICA

La principal tarea del gobierno de Díaz fue encontrar un nuevo equilibrio nacional con el que se lograría poner paz a la gente. Su objetivo, lograr la estabilidad que le permitiera al Estado fortalecer la economía mexicana. Como primer paso, el presidente Díaz cambio el artículo 78 de la Constitución para asegurar la no reelección y ganarse  al público que se había levantado contra la reelección de Sebastián Lerdo de Tejada. Años después él modificó este artículo cuando controlaba la política nacional. En segundo lugar, lanzó la convocatoria para elegir a los miembros del Senado, órgano que quedó establecido el 19 de septiembre de 1977. Con sutileza, Díaz dejó actuar y desprestigiarse entre ellos a sus amigos influyentes y a políticos contrarios, acrecentando su figura. También logró incorporar hábilmente a políticos contrarios a su régimen.

Hacer producir al campo ha sido una de las preocupaciones fundamentales de todos los gobiernos mexicanos. Porfirio Díaz estaba convencido de que para desarrollar la agricultura era necesario tomar medidas drásticas. En 1883 promulgó una ley, conocida como Ley de Deslinde y Colonización de Terrenos Baldíos, mediante la cual se puso a disposición de compradores privados todos aquellos terrenos considerados como baldíos. Esta ley trajo como consecuencia la formación de grandes latifundios y el despojo de tierras a las comunidades indígenas. El problema de aquella ley era interpretar el significado de “baldío, denunciar tierras inactivas y formar compañías deslindadoras, en muchas ocasiones, se prestó a serias arbitrariedades porque la mayoría de las comunidades indígenas o campesinos pobres no podían demostrar la propiedad sobre la tierra que habían heredado o no sabían siquiera cómo hacerlo. No obstante que la ley ponía como límite 2 mil 500 hectáreas, con el propósito de crear unidades que pudieran trabajar agricultores, el resultado fue la formación de grandes propiedades que siguieron un patrón parecido al de las antiguas haciendas. Las zonas con mayores superficies afectadas fueron los estados norteños y los estados tropicales del sur de la república mexicana.

Tuvo la astucia de conciliar los intereses de los caciques más importantes del país, permitiéndoles ejercer el poder para calmar sus ambiciones personales a cambio de lealtad al régimen. Usó la fuerza del ejército para calmar los alzamientos, perseguir a los apaches, reprimir a los yaquis y castigar a los bandoleros. Todas estas acciones fueron logrando un equilibrio de fuerzas y una paz impuesta, indispensable para su proyecto y para lograr el reconocimiento de su régimen en el extranjero.

El candidato más fuerte era Justo Benítez, pero demostró tal ambición que su desprestigio sobrepasó su popularidad. Una vez que resultó evidente, Porfirio Díaz se abrió y dejó saber discretamente que apoyaba la candidatura de Manuel González. Esto hizo que las adhesiones cambiaran de bando, por lo que González obtuvo el triunfo en septiembre de 1880, victoria que mantuvo a Díaz detrás del la silla presidencial. El mismo Manuel González declaró que actuaría bajo la supervisión de Díaz, a quien nombró secretario de Fomento. Las críticas hacia esa “supervisión” obligaron a Díaz a aceptar la gubernatura de Oaxaca y a regresar a la escena política hasta las siguientes elecciones. Manuel González siguió la política de Díaz, consistente en controlar al Congreso y a los gobernadores. Logró conciliar intereses con el ejército y grupos de católicos que lo percibían más tolerante.

 

ECONOMÍA

Fue durante su gobierno cuando llegó un grupo de inversionistas estadounidenses dispuestos a invertir en el sistema ferroviario y en las minas de Sonora y Chihuahua. Durante los cuatro años de su gobierno se aumentaron 4 mil 658 kilómetros de vías de ferrocarril, contando todos los tramos que, aunados a los 1 mil 073 existentes, sumaban 5 mil 731 kilómetros a lo largo del país.

Las nuevas inversiones señalaban el progreso, dos años después empezarían los problemas. La población se opuso a medidas tomadas por González, como el uso de monedas de níquel en lugar de las tradicionales de plata, que no representaban su valor en el metal, y la aceptación de una negociación profundamente desventajosa para México, en la cual se reconocía una deuda con Inglaterra equivalente a 86 millones de pesos. Ambas medidas tuvieron que ser revocadas. Hubo una medida, sin embargo, que no pudo ser revocada, y Colonización de los Terrenos Baldíos que afectaba seriamente las tierras de las comunidades indígenas y favorecía a los hacendados. En Hidalgo y San Luis Potosí hubo sublevaciones contra los malos tratos y el despojo de tierras, pero, en aras del progreso, fueron violentamente sofocadas.

Inversión Extranjera, La inversión de capitales tuvo como uno de sus destinos la construcción de ferrocarriles. En 1880 México tenía 1 100 kilómetros de vías férreas; para 1910 existen ya 19 mil kilómetros. Las compañías norteamericanas aprovecharon las ventajosas concesiones que otorgaba el gobierno de Díaz, al trazar los ferrocarriles se impusieron sus intereses, aprovecharon sus fuerzas y su capital para tazar vías ferroviarias a la frontera norte, sin pretender comunicar las regiones del país que más lo necesitaban, ni mucho menos conectar las costas mexicanas de ambos mares.

Con la finalidad de acelerar la construcción de vías férreas el gobierno otorgo subsidios a las compañías, sentando bases para una crisis de las finanzas publicas. Para cubrir el pago de los subsidios el gobierno recurrió al expedienté de entregarles tierras a las compañías ferrocarrileras; en esta forma el ferrocarril nacional recibo 327 600 hectáreas, en 1910; Pearson magnate ferrocarrilero, 1.5 millones de hectáreas en Chihuahua; los constructores del Istmo de Tehuantepec, 600 mil hectáreas. Lógicamente, esta política, contribuyo a crear grandes latifundios en manos de empresarios norteamericanos, que incluso poseían enormes propiedades en la frontera norte, violando, de paso la legislación mexicana.

Los ferrocarriles jugaron papel esencial en el Porfiriato. Contribuyeron a romper el aislamiento tradicional de los principales centros productores y los integraron en un mercado nacional, y para algunos productos, internacional; propiciaron la movilidad de la población, y contribuyeron a conservar el orden social mediante el traslado de tropas para reprimir las revelaciones. Provocaron consecuencias políticas, sociales e institucionales proporcionales en magnitud..

La banca, José Ives Limantour, ministro de Hacienda, logró que se aprobara la Ley General de Instituciones del Crédito, con la cual se modificaba la forma en que venía funcionando el sistema crediticio en México. En ella se daban facilidades para la creación de instituciones bancarias de tres tipos: emisoras (que podían fabricar o emitir dinero), hipotecarias (préstamos sobre hipoteca de fincas rurales y urbanas) y refaccionarias (podían dar crédito para actividades industriales y comerciales). Con base en esta ley, durante el Porfiriato se crearon veintiocho instituciones bancarias emisoras de billetes, tres bancos hipotecarios y cinco bancos refaccionarios, siete de los cuales se establecieron en el Distrito Federal.

Las actividades comerciales e industriales tuvieron acceso a crédito, a dinero, que les permitió un avance. En 1905, por las alzas y bajas en el precio de la plata, el gobierno se vio en la necesidad de llevar a cabo una reforma monetaria que consistió en adoptar el patrón oro en lugar de que la plata fuera el metal que respaldara a la economía. Esto trajo como consecuencia inmediata la devaluación del peso mexicano. Se dejó de acuñar plata en la Casa de Moneda y este metal fue desapareciendo del sistema monetario. Sin embargo, en 1907, con la crisis económica que estalló en Estados Unidos, México se vio envuelto en una nueva e irresoluble crisis financiera.

Minería y Petroleo, Otro de los campos de inversión extranjera fue la minería. Hasta los años 1891-92 se explotaron básicamente los metales preciosos, oro, palta; pero a partir de esa fecha fue creciendo la extracción de minerales industriales como cobre, plomo, antimonio, zinc y mercurio. A pesar de que la producción de metales preciosos se multiplico por cuatro durante el Porfiriato, aumento más rápido la del cobre, plomo y zinc, que representaba la tercera parte del valor de la producción total a finales del Porfiriato.

También el caso de la producción minera requiere un análisis más allá de los datos. Apesar del auge, la minería era sumamente sensible a los efectos de las crisis externas y se veía afectada por los altibajos de la demanda mundial. Ello fue muy claro en el caso de la palta y en algunos momentos del cobre.

La explotación petrolera en México se inicio en el mes de marzo de 1901. Comenzando esta explotación la Mexican Petroleum Company fundad por Edward Doheny, significativamente conocido como “el rey del petróleo”, que empezó extrayendo el hidrocarburo en los campos del Ébano, región cercana a Tampico. En 1905, se creó una filial, de triste memoria por los abusos a que se sometió la población y al país, la Huasteca Petroleum Company. Doheny monopolizo la producción de dicho hidrocarburo, combustible fundamental, que por aquel entonces se empleaba en las locomotoras y los motores de combustión interna.

Partiendo de apenas 10 mil barriles diarios en 1901, la producción mexicana de petróleo llego a 12 millones y medio en 1911 ya 93 millones en 1912. E l problema era que el país no se beneficiaba en nada de toda esta riqueza. Primero las compañías de Doheny y después de la Pearson, el magnate petrolero ingles, obtuvieron gigantescas dividendo extrayendo el oro negro de nuestro subsuelo. El acuerdo que habían hecho con el dictador Díaz y el grupo de los “científicos”, les permitían lucrar inmensamente a cambio prácticamente de nada.

 

EDUCACIÓN

La educación pública recobraba el carácter de una preocupación fundamental. Para cumplir esta meta, las ideas positivistas introducidas en México por Gabino Barreda adquirieron importancia. En adelante la educación se basaría en los principios de la ciencia, inspiradas en la filosofía de Augusto Comte. El Presidente Juárez confirió a Barreda la responsabilidad de elaborar un programa educativo.

El positivismo se convirtió indispensable para orientar la educación hacia el progreso, sólo así, se pensaba, se cumpliría el ideal liberal de libertad científica. En diciembre de 1867 el gobierno de Juárez expidió la Ley de Instrucción Pública, en la que se reglamenta el carácter gratuito y obligatorio de la enseñanza elemental, con base en la cual se funda la Escuela Nacional Preparatoria como la institución más representativa de la nueva orientación de la educación.

Gabino Barreda consideraba que la educación debía mostrar la verdad en todos los aspectos, para formar la conducta, logró preferentemente en la Escuela Nacional Preparatoria donde se enseñaba a los alumnos a observar, experimentar, razonar sin recurrir a la teología o a la metafísica, tenía el propósito fundamental de formar la burguesía mexicana  que se constituyó de individuos cuyos conocimientos e ideologías los hacían más viables a conductores de la economía del Estado. En las escuelas del Porfiriato, la variable fundamental para el cumplimiento de los programas constituía el Maestro.

De acuerdo a los propósitos de los políticos porfirianos, la inspección y la capacitación de los docentes constituía la garantía del programa.

La creación de escuelas normales fue producto de los Congresos de Instrucción de 1890, históricamente la Escuela Normal de Profesores resultó de la conversión de una preparatoria para mujeres que funcionaba en la capital; en esta misma ciudad en 1887 el Gobierno Federal inauguró la Escuela Nacional de Profesores. En la fundación de estas instituciones y de la mayoría del interior de la República, fue clara la influencia del modelo de escuela normalista norteamericana; tan fue así que los programas de las escuelas normales eran revisados frecuentemente para mantenerlos al día con la pedagogía del momento en Europa y Estados Unidos y para estudiar con mayor detalle los aspectos prácticos de la enseñanza en sí misma. Durante el período de fundación de escuelas normales que abarcó las dos últimas décadas del siglo de referencia, varios gobiernos estatales enviarían a maestros mexicanos a perfeccionarse a escuelas normales norteamericanas. Hacia el final del Porfiriato, algunas escuelas normales contribuyeron en la tarea de crítica hacia la dictadura.

La Educación Preparatoria: la preparatoria constituyó la institución ejemplar del Porfiriato que procuró su establecimiento en todos los Estados, las preparatorias al igual que los liceos mejoraron sus contenidos y sus instrumentaciones didácticas fundadas en las ciencias físicas y naturales.

La Educación Normal: en el proceso de la fundación de las escuelas se observó la influencia de las instituciones normalistas norteamericanas, tanto en su currículum como en su administración, todo ello en razón de que los pedagogos mexicanos recibieron importante formación en aquel país.

El programa del desarrollo de las facultades que se trató de implantar en México, tropezó además de la insuficiencia de los presupuestos educativos de algunos Estados, con una realidad de tres siglos de lealtad de las masas hacia la Iglesia, que se trató de transformar en lealtad hacia el Estado.

La situación de los Maestros: durante el Porfiriato, los maestros ocupaban una posición muy contradictoria al interior de la estructura social; en tanto crecía la demanda de maestros, sus condiciones de trabajo, su prestigio social y sus salarios permanecían bajos, los maestros que trabajaban para el gobierno federal percibían mensualmente 50 pesos en tanto que los municipales ganaban la mitad. Los maestros que percibían los más altos salarios, residían por lo general en las ciudades más grandes, en contraste con los maestros rurales, cuyas bajas percepciones se justificaban por el bajo costo de la vida en las comunidades rurales. Por norma, podría aceptarse que los bajos salarios se debían a las dificultades de los presupuestos nacional y regional, además de que todavía la educación pública y la enseñanza no era aceptada como válida por la sociedad. Realmente en la práctica lo que se pretendió al final del Porfiriato, y por muy sobradas razones, muchos maestros eran agudos críticos del régimen y de sus ideólogos, empleando las mismas aulas para difundir los problemas de los opositores al Porfiriato.

La destitución y el exilio a París de Porfirio Díaz se logran en 1911. La nueva preocupación política era conformar un gobierno republicano y democrático capaz de satisfacer las demandas populares. La situación del sistema educativo nacional reflejaba el ambiente que reinaba en el país. El nivel superior era el más abandonado a pesar de las pequeñas decisiones que tomaban las autoridades docentes y gubernamentales para encauzar la enseñanza propuesta por Justo sierra a fines del Porfiriato, principalmente la fundación de la Universidad Nacional de México.

Con la llegada de Díaz al poder, se antecedía un avance económico en el país, sin embargo ese avance económico solo se procuro a las minorías en el poder, nuevamente la educación giro en torno a la situación por la que el país atravesaba, dejando entrever que el grueso de la población eran gente humilde y de escasos recursos, que habían quedado en la miseria después de la lucha de independencia. Díaz se preocupo por incrementar los ingresos económicos y favoreció la educación, pero la educación de los jóvenes nobles, provenientes de familias con cierto poder económico, una vez más la educación entro a un estancamiento. Dentro de todo este caos la educación fue tomada nuevamente por los clérigos, que se convirtieron en cómplices silenciosos de la clase en el poder.

La educación impartida por el estado se vio minimizada por las raquíticas aportaciones que se recibían. La miseria en la que una vez más se sumió el país, hizo que los jóvenes que estudiaban en este tipo de escuelas las abandonaran para dedicarse a las actividades productivas a que eran sometidos para ayudar a su familia a sobrevivir, con esto el analfabetismo crecía constantemente hundiendo a los más necesitados y con más carencias: los campesinos e indígenas que servían a un terrateniente (recordemos que en Europa los terratenientes desaparecieron con el fin y caída del feudalismo). Por otra parte la Universidad Nacional de México trató de buscar estrategias para favorecer el acceso a la educación acción que no brindó frutos favorables.

Con la salida de Porfirio Díaz, del país, quedo un país débil, golpeado en muchos aspectos de su vida social, cultural y políticamente hablando. La educación carecía de una estructura firme, así es que debería de reiniciarse una búsqueda de estrategias que replantearan la enseñanza elemental, la educación artística o de artes se canalizó a través de los museos; mientras que la Universidad se dedicaba a los estudios profesionales. El país en ese momento tenía una preocupación más primordial que atender antes que el de la educación, la reorganización de un país que fue golpeado desde sus cimientos que es la estructura social y su organización económica.

 

SOCIEDAD

La Ciudad de México era el centro de rumores. Los teatros se llenaban con personalidades del mundo intelectual y de la política para ver y oír cantar ópera a Adelina Patti o al tenor Tamagno. En el teatro se consagraban Virginia Fábregas y Andrea Maggi y en las tandas del teatro Principal la gente aplaudía con fervor a María Conesa o a Mimí Derba, aquella cómica. Los bailes de don Porfirio eran famosos por aquella magnificencia y aquellos aires europeos con los que se llevaban a cabo.

 

En el campo, la vida cotidiana no daba lugar a las diversiones. Las duras jornadas no permitían distracciones y las difíciles condiciones de vida sólo posibilitaban un frugal alimento, consistente en maíz, frijoles y chile, y la constante esperanza de mejorar.

Las comunidades indígenas, al margen del progreso alcanzado por la sociedad urbana, gozaban de la libertad de festejar a sus santos patronos en fiestas que propiciaban la redistribución de los pocos recursos que se podían acumular. Con ellas se disipaba la ansiedad de perder la tierra o de ser condenados a la leva y a los trabajos forzados en las haciendas. La vida cotidiana durante el Porfiriato era el reflejo de una sociedad fincada en la desigualdad.

 

Clases Sociales.

 

En vísperas de la revolución de 1910 el sistema de producción social estaba representado por relaciones en las que la forma capitalista era domínate. Por esta razón, en la estructura de la sociedad mexicana ya se había destacado como clases fundamentales la burguesía, el proletariado y el campesino. Cada una de estas clases, a su vez, tenía una estructura compleja y especifica, así como complejos y multilaterales, eran los rasgos económico-sociales de la sociedad mexicana que genero a esas clases.

La férrea estructura de clases, resultado obvio de las relaciones de producción mencionadas, tenía una conformación clara de un país dependiente, con estructuras aún semifeudales, mezcladas con las capitalistas:

Burguesía extranjera, fundamentalmente norteamericana y europea.

Incipiente burguesía nacional. Estaba repartida por actividades económico-políticas en:

a) Burguesía aliada a la capital extranjero. En gran parte la casta dirigente política (“los científicos).

 

b) Burguesía terrateniente, burguesía industrial y comerciante. Estas dos últimas dos muy importantes, había en estos grupos, desde los criollos, hasta mestizos (como el mismo general Díaz).

 

Sectores medios, pequeña burguesía. Profesionistas e intelectuales, empleados, pequeños comerciantes y propietarios, artesanos, miembros del ejército y el clero.

Proletariado rural urbano. Si sumamos a los trabajadores fabriles, los mineros, los ferrocarrileros, los portuarios y los petroleros, tenemos que para 1910 eran casi 860 mil obreros. Esta era una nueva clase que había nacido casi durante el porfirismo, si bien ya empezaba a manifestarse desde mediados del siglo pasado. En buena parte provenía de los campesinos despojados de sus tierras y de los artesanos arruinados por la competencia con las fabricas.

Indígenas campesinos, propietarios de tierra comunales, o pequeños propietarios

Organizaciones Obreras.

La Gran Familia Artística, la Fraternidad de Sastres y la Sociedad de Artesanos y Agricultores son algunos de los nombres de las primeras sociedades de obreros y artesanos organizadas en México en las últimas décadas del siglo XIX. Estas sociedades tenían un carácter mutualista, que veía por sus asociados en casos de necesidades apremiantes.

El movimiento cooperativista se unió al mutualismo y de ahí surgieron otras sociedades que se extendieron por toda la república mexicana. Paulatinamente, dentro de estas organizaciones, los intereses se orientaron a luchar por el derecho al trabajo y a mejores condiciones laborales. Esto se sintetizó en el Círculo de Obreros de México, fundado en 1876, que logro extenderse hasta captar 8 mil agremiados de muchas sociedades mutualistas y cooperativistas.

Sin embargo, durante el Porfiriato hubo muchas dificultades para que prosperaran las organizaciones obreras, por lo que el Círculo de Obreros de México fue perdiendo fuerza. En la década de 1900 a 1910, las ideas de los clubes liberales, primero, y del Partido Liberal Mexicano, después, así como el pensamiento llegado de Europa –el sindicalismo, el anarquismo y el comunismo–, fueron reorientando la dirección de la lucha de las asociaciones obreras. Se sumaron, entonces, muchas asociaciones obreras a los planteamientos reivindicativos propuestos, e incluso sirvieron para las acciones de huelga de los mineros de Cananea y Río Blanco en 1906 y 1907, respectivamente. No obstante, las sociedades obreras, en general, nunca plantearon un cambio radical de sistema y en muchas ocasiones buscaron al Estado como apoyo y mediación, ubicando a su enemigo en los industriales nacionales y extranjeros.

 

 

 

 

 

·         Historia de México: legado histórico y pasado reciente Autor: Gloria M. Delgado de Cantú́

·         Ángel Gallo Miguel. México En Su Historia 21ª edición.

·         Viva México A Través De Su Historia. Luis González y González

·         Hasen, Roger D. La política del desarrollo mexicano. 

·         Semo, Enrique. Historia mexicana. Economía y lucha de clase

·         Hart, John Mason. El México revolucionario Gestación y procesos de la revolución Mexicana

·         Roedor, Ralph. Hacia el México moderno: Porfirio Díaz

·         Hernandez, Octavio A. Esquema de la economía Mexicana entes de la Revolución. 

·          Benítez, Fernando. Lázaro Cárdenas y La Revolución Mexicana. I. El Porfirismo

·         Robles Martha. EDUCACIÓN Y SOCIEDAD EN LA HISTORIA DE MÉXICO

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Gobernadores por estado durante el Porfiriato

Aguascalientes:

 

Francisco Gómez Hornedo (1876 - 1879)

Miguel Güinchard       (1879 - 1881)

Rafael Arellano Ruíz Esparza      (1881 - 1889)

Alejandro Vázquez del Mercado  (1887 - 1907)

Carlos Sagredo (1899 - 1903)

Alberto Fuentes Dávila        (1911 - 1913)

 

http://www.aguascalientes.gob.mx/estado/exgobernadores/

 

Baja California:

 

(1873- 1876)  José María Villagrana

(1876) José Matías Moreno, Brígido Castejón

(1879)  Ignacio Alas

(1881) - (1884) José María Rangel

(1884) - (1886) Agustín Sanginés

(1886) - (1887) Jorge Ryerson

(1887) - (1888) Pablo Pozo (político)

(1888 - 1894) Luis E. Torres

(1894 - 1902) Agustín Sanginés

(1902 - 1903) Abraham Arróniz

(1903 - 1911) Celso Vega

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Baja_California

 

 

 

Campeche:

 

(1871 - 1877) Joaquín Baranda

(1877) Juan B. Zamudio

(1877 - 1880) Marcelino Castilla

(1880) Prudencio Pérez Rosado

(1880 - 1883) Arturo Shields

(1883) Joaquín Baranda

(1883 - 1888) Juan Montalvo

(1887 - 1888) José Trinidad Ferrer

(1888) Onecífiro Durán

(1888 - 1891) Joaquín Z. Kerlegand

(1891 - 1895) Leocadio Preve

(1895 - 1898) Juan Montalvo

(1898 - 1902) Carlos Gutiérrez McGregor

(1902 - 1903) José Castellot Batalla

(1903 - 1905) Luis García Mézquita

(1905): (1905) José A. Ruz

(1905 - 1910) Tomás Aznar Cano

 

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Campeche

 

 

Chiapas:

 

 (1876) Carlos Borda

(1876) Eleuterio Villasana

(1876) Manuel Cerón

(1877) Diego Betanzos

(1877) Sebastián Escobar

(1877) Nicolás Ruiz

(1877 - 1878) Sebastián Escobar

(1878 - 1879) Juan José Ramírez

(1879) Mariano Aguilar

(1879 - 1883) Miguel Utrilla

(1883 - 1886) José María Ramírez

(1886) Adrián Culebro

(1886 - 1887) José María Ramírez

(1887) Manuel Carrascosa

(1888) Miguel Utrilla

(1888 - 1891) Manuel Carrascosa

(1891 - 1893) Emilio Rabasa

(1893) Raúl del Pino

(1893 - 1894) Emilio Rabasa

(1894 - 1895) Fausto Moguel

(1895) Francisco León

(1896) José María González

(1896 - 1899) Francisco León

(1899) Luis Farrera

(1899) Francisco León

(1899) Rafael Pimentel

(1900) Abraham A. López

(1901 - 1902) Rafael Pimentel

(1902 - 1903) Onofre Ramos

(1903 - 1904) Rafael Pimentel

(1904) Onofre Ramos

(1905) Rafael Pimentel

(1905) Onofre Ramos

(1905) Rafael Pimentel

(1905) Miguel Castillo

(1905) Ramón Rabasa

(1906) Abraham A. López

(1906 - 1908) Ramón Rabasa

(1908) Abraham A. López

(1908 - 1909) Ramón Rabasa

(1909) José Inés Cano

(1909) Abraham A. López

(1909 - 1910) Ramón Rabasa

(1910) José Inés Cano

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernadores_de_Chiapas

 

Chihuahua:

(1877) José Eligio Muñoz

(1877) Pedro Hinojosa

(1877 - 1879) Ángel Trías Ochoa

(1879 - 1880) Luis Terrazas

(1880) Gabriel Aguirre del Hierro

(1880 - 1881) Luis Terrazas

(1881) Mariano Samaniego

(1881 - 1882) Luis Terrazas

(1882 - 1883) Mariano Samaniego

(1883 - 1884) Luis Terrazas

(1884) Ramón Cuéllar Aranda

(1884) Luis Terrazas

(1884) Celso González Esquivel

(1884) Carlos Pacheco Villalobos

(1884 - 1885) Carlos Fuero

(1885 - 1887) Félix Francisco Maceyra

(1887) Carlos Pacheco Villalobos

(1887 - 1888) Lauro Carrillo

 (1892) Rafael Pimentel

(1892 - 1896) Miguel Ahumada

(1896 - 1900) Miguel Ahumada

(1900 - 1903) Miguel Ahumada

(1903): Joaquín Cortázar

(1903 – 1904) Luis Terrazas

(1904 - 1906) Enrique C. Creel

(1906 - 1907) José María Sánchez

(1907 - 1910) Enrique C. Creel

(1910): José María Sánchez

(1910 - 1911) Alberto Terrazas Cuilty

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Chihuahua

 

Coahuila:

 

Hipólito Charles 1876-12-04 a 1877-10-08

Melchor Lobo Rodríguez     1877-10-08 a 1877-12-27

Hipólito Charles 1877-12-31 a 1879-12-04

Jesús Valdés Mejía    1879-12-04 a 1880-03-04

Hipólito Charles 1880-03-04 a 1880-12-04

Encarnación Dávila Peña   1880-12-04 a 1880-12-15

Evaristo Madero Elizondo   1880-12-15 a 1884-05-01

Antonio V. Hernández Lombraña  1882-12-13 a 1883-05-13

Encarnación Dávila Peña   1883-10-29 a 1883-12-31

Blas Rodríguez Farías         1883-12-31 a 1884-03-01

Francisco de Paula Ramos          1884-05-01 a 1884-08-29

Praxedis de la Peña García         1884-08-29 a 1884-11-20

Telésforo Fuentes      1884-11-20 a 1884-12-15

Julio María Cervantes Aranda     1884-12-15 a 1886-02-15

José María Garza Galán     1886-02-15 a 1889-12-15 Jesús de Valle de la Peña         1888-00-00 a 1888-00-00

José María Garza Galán     1889-12-15 a 1893-09-09

José María Múzquiz Echaiz         1890-04-22 a 1890-06-11

Jesús de Valle de la Peña  1890-12-16 a 1891-02-28

José María Múzquiz Echaiz         1893-01-21 a 1893-02-13

José María Múzquiz Echaiz         1893-09-09 a 1893-12-02

Francisco Arizpe y Ramos  1893-12-02 a 1893-12-15

José María Múzquiz Echaiz         1893-12-15 a 1894-02-17

Francisco Arizpe y Ramos  1894-02-17 1894-08-15

Miguel Cárdenas de los Santos  1894-08-15 a 1896-07-19

Francisco Arizpe y Ramos  1896-07-19 a 1896-07-28 Miguel Cárdenas de los Santos         1896-07-28 a 1897-01-01

Francisco Arizpe y Ramos  1897-01-01 a 1897-01-13

 Miguel Cárdenas de los Santos 1897-12-15 a 1909-08-16

Praxedis de la Peña García         1909-08-16 a 1909-12-15

Jesús de Valle de la Peña  1909-12-15 a 1911-05-29

Gabriel Valerio Carvajal      1910-01-01 a 1910-01-15

Gabriel Valerio Carvajal      1910-04-25 a 1910-04-30

Gabriel Valerio Carvajal      1910-08-09 a 1910-08-16

 

http://www.coahuila.gob.mx/index.php/sitios/Salon_Gobernadores/Cronologia

 

Colima:

 

(13/07/1877 - 16/06/1880) Doroteo López

(17/06/1880 - 21/09/1880) Pedro A. Galván

(21/09/1880 - 16/09/1883) Francisco Santa Cruz

(16/09/1883 - 01/11/1883) Miguel de la Madrid Guerrero

(01/11/1883 - 31/10/1887) Esteban García de Alba

(01/11/1887 - 29/11/1893) Gildardo Gómez Campero

(29/11/1893 - 20/11/1897) Francisco Santa Cruz1

(20/11/1897 - 31/10/1899) Carlos Meillón

(01/11/1899 - 08/05/1902) Francisco Santa Cruz

(08/05/1902 - 19/05/1911) Enrique O. de la Madrid

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Colima

 

Durango:

 

1876.- General Florentino Carrillo.

1877.- Coronel Tomás Borrego.

1877.- Coronel Juan Manuel Flores

1880.- Licenciado Francisco Gómez Palacio.

1883.- Coronel Abel Pereyra.

1884.- General Juan Manuel Flores.

1897.- Cipriano Guerrero.

1897.- lngeniero Leandro Fernández.

1900.- Licenciado Juan Santa Marina.

1905.- Licenciado Esteban Fernández.

1911.- Buenaventura G. Saravia.

 

http://www.elsiglodedurango.com.mx/descargas/pdf/2009/06/07/07dgo04f.pdf?v

 

Ciudad de México:

 

Protasio G. Tagle : 22 de noviembre de 1876

Agustín del Rio : 30 de noviembre de 1876

Juan Crisóstomo Bonilla : 7 de febrero de 1877

Gral. Luis C. Curiel : 16 de febrero de 1877

Carlos Pacheco Villalobos : 2 de diciembre de 1880

Ramón Fernández : 25 de junio de 1881

Carlos Rivas : 5 de mayo de 1884

Gral. José Ceballos : 3 de diciembre de 1884

Manuel Domínguez : 19 de abril de 1893

Manuel Terreros : 11 de noviembre de 1862

Pedro Rincón Gallardo : 17 de julio de 1893

Nicolás Islas y Bustamante : 3 de agosto de 1896

Rafael Rebollar : 8 de agosto de 1896

Guillermo de Landa y Escandón : 8 de octubre de 1900

Ramón Corral : 8 de diciembre de 1900

Guillermo de Landa y Escandón : 3 de enero de 1903 (2ª ocasión)

Gral. Samuel García Cuellar : 3 de mayo de 1911

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_del_Distrito_Federal_(M%C3%A9xico)

 

Guanajuato:

 

(1893 -1911) Joaquín Obregón González

(1884-1893) Manuel del Refugio González Flores

(1877-1880) Francisco Zacarías Mena

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Guanajuato

 

Guerrero

 

Rafael Cuéllar    (1877)

Rafael Cuéllar    (1877 - 1881)

Diego Álvarez    (1881 - 1885)

Francisco O. Arce       (1885 - 1889)

Francisco O. Arce       (1889 - 1893)

Manuel Parra     (1893)

Mariano Ortiz de Montellano        (1893)

Antonio Mercenario    (1893 - 1894)

Antonio Mercenario    (1894 - 1897)

Antonio Mercenario    (1897 - 1901)

Agustín Mora     (1901 - 1904)

Carlos Guevara Alarcón      (1904)

Manuel Guillén  (1904 - 1907)

Silvano Saavedra       (1907)

Damián Flores   (1907 - 1911)

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Guerrero

 

Hidalgo :

 

(1873 - 1876) Justino Fernández Mondoño

(1877 – 1881) Rafael Cravioto

(1881 - 1885) Simón Cravioto

(1885 - 1889) Francisco Cravioto

(1889 - 1893) Rafael Cravioto

(1893 - 1897) Rafael Cravioto

(1897 - 1901) Francisco Valenzuela (suplente)

(1901 - 1911) Pedro L. Rodríguez

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernadores_de_Hidalgo

 

Jalisco:

 

1910-1911         Coronel Miguel Ahumada

1910 Dr. Juan R. Zavala

1910 Coronel Miguel Ahumada

1910 Dr. Juan R. Zavala

1909-1910         Coronel Miguel Ahumada

1909 Lic. Rafael López

1908-1909         Coronel Miguel Ahumada

1908 Dr. Juan R. Zavala

1907-1908         Coronel Miguel Ahumada

1907 Dr. Juan R. Zavala

1906-1907         Coronel Miguel Ahumada

1906 Dr. Juan R. Zavala

1906 Coronel Miguel Ahumada

1906 Dr. Juan R. Zavala

1905-1906         Coronel Miguel Ahumada

1905 Dr. Juan R. Zavala

1904-1905         Coronel Miguel Ahumada

1904 Dr. Juan R. Zavala

1904 Coronel Miguel Ahumada

1904 Dr. Juan R. Zavala

1903-1904         Coronel Miguel Ahumada

1903 Dr. Juan R. Zavala

1903 Coronel Miguel Ahumada

1903 Dr. Juan R. Zavala

1903 Coronel Miguel Ahumada

1903 Dr. Juan R. Zavala

1902-1903         Lic. Y General Luis C. Curiel

1902 Dr. Juan R. Zavala

1902 Lic. Y General Luis C. Curiel

1902 Dr. Juan R. Zavala

1901 - 1902       Lic. y General Luis C. Curiel

1901 Amado Rivas

1901 Lic. Y General Luis C. Curiel

1901 Dr. Juan R. Zavala

1900 - 1901       Lic. Y General Luis C. Curiel

1900 Dr. Juan R. Zavala

1900 Lic. Y General Luis C. Curiel

1900 José Luis García

1899-1900         Lic. y General Luis C. Curiel

1899 Dr. Juan R. Zavala

1899 Lic. Y General Luis C. Curiel

1899 Amado Rivas

1899 Lic. Y General Luis C. Curiel

1899 Dr. Juan R. Zavala

1898-1899         Lic. Y General Luis C. Curiel

1898 Dr. Juan R. Zavala

1897-1898         Lic. Y General Luis C. Curiel

1897 General Gregorio Saavedra

1897 Lic. Y General Luis C. Curiel

1897 Dr. Juan R. Zavala

1896-1897         Lic. Y General Luis C. Curiel

1896 General Gregorio Saavedra

1896 Lic. Y General Luis C. Curiel

1896 Dr. Juan R. Zavala

1895-1896         Lic. Y General Luis C. Curiel

1895 Lic. Emilio Robles

1895 General Gregorio Saavedra

1894-1895         Lic. Y General Luis C. Curiel

1894 General Gregorio Saavedra

1893-1894         Lic. Y General Luis C. Curiel

1893 Coronel Francisco Santa Cruz

1893 Lic. Y General Luis C. Curiel

1892-1893         Coronel Francisco Santa Cruz

1892 General Pedro A. Galván

1891-1892         Coronel Francisco Santa Cruz

1891 General Pedro A. Galván

1891 Miguel Gómez

1891 General Pedro A. Galván

1890-1891         Lic. y general Luis C. Curiel

1890 Lic. Ventura Anaya y Aranda

1889-1890         Ingeniero Mariano Bárcena

1889 Lic. Ventura Anaya y Aranda

1889 General Ramón Corona

1889 Ingeniero Mariano Bárcena

1888-1889         General Ramón Corona

1888 General Pedro A. Galván

1888 Lic. Juan G. Robles

1887-1888         General Ramón Corona

1887 Lic. Y General Luis C. Curiel

1887 General Ramón Corona

1886-1887         General Francisco Tolentino

1886 Maximiliano Valdovinos

1886 General Francisco Tolentino

1886 Maximiliano Valdovinos

1886 General Francisco Tolentino

1886 Maximiliano Valdovinos

1885-1886         General Francisco Tolentino

1885 Maximiliano Valdovinos

1885 General Francisco Tolentino

1884-188  5 Maximiliano Valdovinos

1884 General Francisco Tolentino

1884 Maximiliano Valdovinos

1883-1884         General Francisco Tolentino

1883 Maximiliano Valdovinos

1883 General Francisco Tolentino

1882-1883         Pedro Landázuri

1882 Lic. Antonio I. Morelos

1879-1882         Lic. Fermín González Riestra

1877-1879         Lic. Jesús Leandro Camarena

1876-1877         Coronel Leopoldo Romano

1876 General José Ceballos

 

http://www.jalisco.gob.mx/wps/portal/pj/jalisco/gobersdejalisco/!ut/p/c5/04_SB8K8xLLM9MSSzPy8xBz9CP0os3gzb2djr1AXEwN_Q19DA093Zx8vfwvjIJ9QM6B8pFm8T4iPh7FXkJGBv4mPsYGRm7-Po0uQqwEQENAdDrIPp34TH3O88mDzQfIGOICjgb6fR35uqn5BboRBZkC6IgChdIXB/dl3/d3/L2dBISEvZ0FBIS9nQSEh/

 

Michoacán:

 

(1876) - 1891) Mariano Jiménez

(1891) Epifanio Reyes

(1891 - 1911) Aristeo Mercado

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Michoac%C3%A1n

 

 

Nuevo León:

 

Genaro Garza García, 1877-1879

Viviano L. Villarreal, 1879-1881

Genaro Garza García, 1881-1883

Canuto García, 1883-1885

Genaro Garza García, 1885

Mauro A. Sepúlveda, 1885

Bernardo Reyes; 1885-1887, 1889-1900 y 1903-1909

Lázaro Garza Ayala, 1887-1889

Pedro Benítez Leal, 1900-1902

José María Mier, 1909-1910

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Nuevo_Le%C3%B3n

 

Oaxaca:

 

(1867 - 1871): Félix (Chato) Diaz Mori

(1902): Miguel Bolaños Cacho (Interino)

(1911): Félix Díaz (Interino)

 

http://www.ieepo.gob.mx/6g.htm

 

Puebla:

 

José María Coutolenc

(1876)

Carlos Pacheco

(1878)

Juan Crisóstomo Bonilla

(1878)

León N. Guzmán

(1878)

Juan N. Méndez

(1879)

Ignacio Enciso

(1884)

Rosendo Márquez

(1885)

Manuel M. Arrioja

(1885-1892)

Mucio P. Martínez

(1892-1911)

 

http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/puebla/gobi.htm

 

Querétaro:

 

(1876): Francisco A. Vélez

(1876): Antonio Ruiz

(1876 - 1880: Antonio Gayón

(1877): Luis Castañeda

(1880): José María Esquivel

(1880 - 1883): Francisco González de Cosío

(1883 - 1887): Rafael Olvera

(1884): Timoteo Fernández de Jáuregui

(1884): Timoteo Fernández de Jáuregui

(1884): Alfonso M. Veraza

(1885): Alfonso M. Veraza

(1886): Alfonso M. Veraza

(1886 - 1887): José Vázquez Marroquín

(1887): José Vázquez Marroquín

(1887): José Vázquez Marroquín

(1887 - 1911): Francisco González de Cosío

(1900): José Vázquez Marroquín

(1900): José María Esquivel

(1900 - 1901): José Vázquez Marroquín

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Gobernantes_de_Quer%C3%A9taro#El_Porfiriato_.281876-1911.29

Biografía

    PORFIRIO DíAZ MORÍ

El General Porfirio Díaz Morí nació en la Ciudad de Oaxaca, el 15 de septiembre de 1830. Estudió en el seminario como alumno. Por consejo del liberal Marcos Pérez, ingresó en el Instituto de Ciencias y Artes a la carrera de Leyes que no termino. Posteriormente se enlista al ejército. Tenía 16 años y como escuchara de labios de uno de sus profesores, que era deber de los mexicanos defender el territorio invadido, tomó este sentimiento en el estudiante la misma forma activa y enérgica con que en su corazón se han revelado todos en el curso de su vida. Así, pues, congregó a algunos de sus condiscípulos; y poniéndose resueltamente a la cabeza de ellos, se dirigió al Gobernador del Estado para ofrecerle sus servicios y los de sus compañeros, como una ofrenda a la Patria.

 Naturalmente, admirado el Gobernador ante aquella actitud resuelta, pero más admirado todavía ante el ardor patriótico de aquéllos jóvenes, se limitó a anotar sus nombres sin aceptar de pronto el ofrecimiento que le hacían. Más tarde fue éste aceptado, y entonces Porfirio empuñó por vez primera las armas en defensa de México, hizo sus guardias y se sujetó al duro régimen militar.

La mujer a la que más amó se llamaba Juana Catarina Romero. Según una leyenda, Don Porfirio Díaz logró en esos años, (1857 aproximadamente) que la empresa del Ferrocarril Transístmico, que trabajaba en esa zona, desviara el trazo de la vía hasta hacerla pasar a dos metros del chalet estilo francés que construyó para Juana Catarina. Le había regalado el progreso.

El 22 de diciembre de 1859 el Presidente de la República recomienda especialmente al Gobernador de Oaxaca, dé el ascenso inmediato al Teniente Coronel Porfirio Díaz, por su brillante comportamiento en el ataque de Tehuantepec, el 25 de noviembre del mismo año.

El 23 de enero de 1860 Don Porfirio Díaz y sus fuerzas constitucionalistas sufrieron una derrota por parte de las fuerzas reaccionarias que obedecían a Cobos en el pueblo de Mitla. El 30 de enero de 1860 se le nombra Jefe de la Brigada de la Sierra, de la División de operaciones del Estado de Oaxaca. El 19 de abril del mismo año se recibe una mención honorífica por el asalto y toma de la manzana inmediata al Convento de la Concepción en Oaxaca. El 5 de agosto de 1860 se vive una acción de guerra dada en Oaxaca por la División del Estado, en cuya jornada salió herrado el coronel Porfirio Díaz.El 14 de julio de 1861 se le otorga una mención honorífica por su arrojo en la jornada de Jalatlaco y por lo cual se le da el grado de General de Brigada.El 28 de abril de 1863 recibe una mención honorífica por el combate del 25 de abril en puebla.El 30 de junio de 1863 se recibe la orden para que sea nombrado General en Jefe del Ejército de Operaciones.Durante la guerra de Reforma Don Porfirio Díaz libró 12 batallas, fue herido de gravedad, creó una policía secreta, sufrió peritonitis, instaló una fábrica de municiones, se volvió experto en ataques súbitos y emboscadas. Pero sobre todo en manejar hombres, adivinar pasiones y ambiciones, y aprovecharlas.

"Hubo un tiempo en que no recibí ni instrucciones ni ayuda de mi gobierno, por lo que me vi obligado a pensar por mí y convertirme en gobierno".

Los frutos vendrían más tarde, en 1866, cuando su estrella militar comenzase a brillar por encima de todas, sus triunfos de Jalatlaco, Miahuatlán y La Carbonera resonarían en los campos liberales. El 2 de abril de 1867 lograba en Puebla su victoria más importante: la puntilla del Imperio.El 20 de enero de 1868, el presidente Juárez y el General Porfirio Díaz, se cruzan telegramas de felicitación al inaugurar la comunicación con la Ciudad de Oaxaca. Al finalizar el siglo XIX las líneas telegráficas comunicaban a casi toda la República Mexicana. Ya para esta época, Guillermo Marconi había inventado el telégrafo sin hilos.En 1867 se había casado con Delfina Ortega Díaz, su sobrina carnal, la hija de su hermana Manuela, en ese matrimonio procrea a sus hijos Porfirio y Luz. Al morir su primera esposa se retractó por escrito aunque privadamente de haber apoyado las Leyes de Reforma. Con las mujeres de su familia su esposa y sus hijas Luz y Amada, ésta nacida de una madre juchiteca en los años sesenta, se mostraba tierno y respetuoso. Con los hombres, sobre todo con su hijo.

"Porfirito", a quien apodaban " el Chas" por su desagradable costumbre de estornudar en público, se comportaba durísimo; a los doce años lo mandó al Colegio Militar, donde fue tratado con severidad. En 1876 en plena Revolución de Tuxtepec, Don Porfirio, al verse perdido en el pueblo norteño de Icamole, prorrumpió en llanto. Le dirían "El llorón de Icamole", pero a la postre los vencería a todos. La primera línea de teléfono que existió en la República Mexicana, fue la que se tendió entre el Castillo de Chapultepec y Palacio Nacional el 16 de febrero de 1878.Fue presidente Constitucional de la República para el periodo de 1877 a 1880. Según la Constitución Mexicana, Díaz no podía permanecer en la presidencia durante dos mandatos consecutivos por lo que tuvo que renunciar en 1880 aunque continuó en el gobierno como Secretario de Fomento. Fue reelegido en 1884 y consiguió la aprobación de una enmienda a la Constitución que permitía la sucesión de mandatos presidenciales. En 1881, su amigo, el Padre Eulogio Gillow daría la bendición a Don Porfirio Díaz (viudo de 51 años) y a Carmelita Romero Rubio (17 años).En 1884 se encontró con una situación caótica ya que no había dinero en las arcas nacionales y la tranquilidad pública se había alterado. Al tomar posesión se restableció la paz, se regularizaron inmediatamente los pagos y el comercio volvió a dar señales de vida. El 2 de octubre de 1886, el gobierno anuncia que se ha publicado el reglamento para establecer una Escuela Normal para Profesores. Se reelige por segunda ocasión para el periodo 1888 –1892.El 29 de febrero de 1888 la Junta Legislativa del Estado de Oaxaca, expide un decreto permitiendo a la mujer el acceso a las carreras profesionales. El General Porfirio Díaz recibe del Ministro de Francia en México el día 30 de abril de 1889, las insignias de la Legión de Honor que le confirió el gobierno francés. Se aumentan las líneas férreas en la República Mexicana. Don Porfirio Díaz se reelige por 3ª ocasión para el periodo de 1892 – 1896. En la 4ª reelección cubrió el periodo de 1896 – 1900 y en la 5ª el periodo de 1900 – 1904. En 1903 se reformó una vez más la Constitución, prolongando el periodo presidencial a seis años y se creó la vicepresidencia. El 1º de diciembre de 1904 inicia su sexto periodo de reelección.

En los primeros años del siglo XX el gobierno de Porfirio Díaz se fue debilitando, tenía poca credibilidad y muchos opositores. Se recrudecieron los actos de represalia contra campesinos y trabajadores, como las matanzas de Río Blanco (1905) y Cananea (1906) y poco después el Partido Liberal Mexicano, bajo el liderazgo de los hermanos Flores Magón, publicaba un manifiesto de 28 puntos considerado como el antecedente inmediato del levantamiento popular de 1910. El 21 de mayo de 1911 renuncia y el 26 de mayo partió a Veracruz para embarcarse rumbo a la Habana y posteriormente a Europa. El 2 de julio de 1915 a la edad de 84 años el General Díaz falleció en París. Sus restos descansan en el cementerio de Montparnasse en París.

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/diaz_porfirio.htm

  • Track Name

    Contestación a carta de Edison

  • Artist

    Voz de Porfirio Díaz

Voz original de Porfirio Díaz 

Narrator: Contestación que el Sr. General Porfirio Díaz, Presidente de la República Mexicana, da a una carta del señor Tomás A. Edison. / Diaz: Chapultepec, agosto 15 de 1909. Sr. Tomás A Edison (estimado y buen amigo): Me refiero a su grata 8 de julio. Yo también como usted recuerdo con placer el tiempo aquel en que tuve la satisfacción de conocerle y conocer sus atrevidos experimentos, haciéndome partícipe de su fe inquebrantable en el gracioso porvenir de la ciencia empírica. Fue allá en su patria, en los primeros días de la luz eléctrica en nueva york, y desde entonces presentí en usted al héroe del talento, al triunfador del trabajo, al que más tarde habría de someter a disciplina el fuego arrebatado por Franklin a los cielos para perpetuar acá en la tierra en sus maravillosos aparatos fonográficos la cariñosa voz de los seres amados reproduciendo todos los ritmos, todos los acentos y todas las modulaciones del lenguaje humano. Me es grato complacerle porque tengo en muy alta estimación a los grandes benefactores de la humanidad, y usted es uno de ellos, porque usted ha creado nuevas fuentes de felicidad, de bienestar y de riqueza para el género humano utilizando las más poderosas fuerzas conocidas: luz, electricidad, trabajo y genio. Su amigo, que con orgullo estrecha su mano, Porfirio Díaz.

http://www.youtube.com/watch?v=eKhi6OpEYv4

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